Clasifica tus equipos en críticos (A), importantes (B) y no críticos (C) para saber dónde poner primero el mantenimiento.
Gratis, sin registro y con dos métodos: el flujograma ABC y la matriz de frecuencia × consecuencia.
evaluados con
.
Cada método tiene su propia lista y se guarda solo en este navegador.
ACrítico
0
BImportante
0
CNo crítico
0
Equipo
Área
S
E
Q
W
D
F
M
Consecuencia (3–50)
Riesgo CTR (3–200)
Clase
Acciones
Por qué:
Qué hacer:
S = seguridadE = medio ambienteQ = calidadW = régimen de trabajoD = producciónF = frecuencia de fallasM = mantenibilidad
Matriz de criticidad
Frecuencia de fallas (filas) por consecuencia (columnas). La letra de cada celda es la clase que recibe un equipo que cae ahí, y el número indica cuántos de tus equipos están en ella.
Matriz de criticidad: frecuencia de fallas por consecuencia
FF \ C
1–10
11–20
21–30
31–40
41–50
4
B
B
A
A
A
3
B
B
B
A
A
2
C
C
B
A
A
1
C
C
C
B
A
Ya sabes cuáles son tus equipos A. ¿Ahora qué?
Rendical guarda la criticidad en la ficha de cada equipo, prioriza sus órdenes de trabajo y arma el preventivo empezando por los críticos.
La criticidad combina dos preguntas: qué tan seguido falla un equipo y qué tan grave es que falle. Un equipo que falla mucho pero tiene respaldo puede ser menos crítico que uno que casi nunca falla y, cuando lo hace, detiene la planta.
Método 1: flujograma ABC
Respondes A, B o C en siete criterios: seguridad, medio ambiente, calidad, régimen de trabajo, producción, frecuencia de fallas y mantenibilidad. La clase final sale de una regla explícita:
A (crítico) si seguridad, medio ambiente o calidad están en A, o si dos o más criterios operativos (régimen, producción, frecuencia, mantenibilidad) están en A.
C (no crítico) si ningún criterio está en A y como máximo uno está en B.
B (importante) en cualquier otro caso.
Es una adaptación de Rendical: los flujogramas ABC que circulan en mantenimiento suelen omitir cómo se combinan los criterios, y aquí la regla queda a la vista para que puedas discutirla con tu equipo.
Método 2: matriz de frecuencia × consecuencia
Calcula la criticidad total por riesgo: CTR = FF × ((IO × FO) + MC + SHA). La frecuencia de fallas (FF) va de 1 a 4; la consecuencia suma el impacto operacional (IO) multiplicado por la flexibilidad operacional (FO), el costo de mantenimiento (MC) y el impacto en seguridad, higiene y ambiente (SHA), y llega a 50 como máximo. La clase sale de la celda de la matriz donde cae el equipo, no solo del número: dos equipos con el mismo CTR pueden quedar en clases distintas.
Las escalas siguen el modelo descrito por Parra y Crespo (2020). Los umbrales son una referencia: ajústalos a la realidad de tu planta.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la criticidad de un equipo?
Es una medida de cuánto daño causa la falla de un equipo, combinando qué tan seguido falla con qué tan graves son las consecuencias para las personas, el ambiente, la calidad y la producción. Sirve para decidir a qué equipos dedicar primero el mantenimiento.
¿Qué significa la clasificación A, B y C?
A son los equipos críticos, cuya falla tiene consecuencias graves; B son importantes, con consecuencias moderadas; C son los no críticos, cuya falla se puede atender sin urgencia. A cada clase le corresponde una estrategia de mantenimiento distinta.
¿Qué método conviene usar, el flujograma o la matriz?
El flujograma ABC es rápido y no exige datos: sirve para clasificar todo el inventario en una primera pasada. La matriz de frecuencia por consecuencia da un puntaje (CTR) y permite ordenar los equipos dentro de cada clase; conviene cuando ya tienes historial de fallas.
¿Se guardan mis datos?
La lista de equipos se guarda solo en tu navegador para que no la pierdas al recargar la página. No se envía a Rendical ni a ningún servidor. Puedes exportarla a CSV o imprimirla.
¿Cada cuánto hay que revisar la criticidad?
Al menos una vez al año, y cada vez que cambie algo importante: un equipo nuevo, un respaldo que se instala o se retira, un cambio de turnos o una falla grave que no se esperaba.